27 de septiembre de 2010

"El Final"



¿Que ha sido de todos esos sueños que compartimos hace tantos años atrás?
¿Que ha sido de todos los planes que hicimos ahora abandonados a la izquierda del camino?
Detrás de nosotros, en el camino.


Más que amigos, yo siempre he prometido.
Porque los amigos vienen y van.
La gente cambia, como lo hace todo,
yo solo quería envejecer
Sólo quiero envejecer.

Deslizate junto a mí.
Sólo soy un ser humano.
Voy a tener la culpa, pero es lo mismo, este no soy yo.
Ya ves, creeme, soy mejor que esto.
No me dejes tan frío o enterrado bajo las piedras,
Yo quiero aguantar y saber que merezco tu amor.
No pienso que estoy en lo cierto.

Es culpa mía ahora que me ha agarrado una enfermedad en los huesos.
Como duele dejarte aquí tu sola con los niños
Solamente no me dejes ir.

Ayudame a verme a mí mismo,
Porque no podre contarlo por mucho tiempo.

Mirando hacia arriba desde el fondo de un pozo.
Es el infierno. Grito, pero nadie escucha.
Antes de desaparecer, susurra en mi oído
.
Dame algo que resuene en mi futuro oido desconocido.
 
Mi amor, El Final, se acerca.
Estoy aquí, pero no por mucho tiempo.


"The End", Pearl Jam, Cd. Backspacer, 2009

3 de septiembre de 2010

"Los Artistas"



"El rollo del artista que pasa hambre es un mito. Lo iniciaron los grandes banqueros y las jóvenes damas prominentes que compran arte. Ellos simplemente quieren mantener al artista bajo su dominio. No tienes que morirte de hambre para ser un buen artista. Sólo tienes que sentir amor y tener un punto de vista claro. Y tienes que combatir la depravación. El no transigir, eso es lo que forma a un buen artista. No importa si se tiene dinero o no. Además, hay otras cosas que conforman la riqueza o la pobreza aparte del dinero.

Bob Dylan, enero de 1978
Audio:"When the Levee Breaks", Led Zeppelin, Led Zeppelin IV, 1971.

20 de agosto de 2010

Teología



"El catecismo me enseñó, en la infancia, a hacer el bien por conveniencia y a no hacer el mal por miedo. Dios me ofrecía castigos y recompensas, me amenazaba con el infierno y me prometía el cielo: y yo prometía y creía.
Han pasado los años. Yo ya no temo ni creo. Y en todo caso, pienso, si merezco ser asado a la parrilla, a eterno fuego lento, que así sea. Así me salvaré del purgatorio, que estará lleno de horribles turistas de clase media; y al fin y al cabo se hará justicia.
Sinceramente: merecer, merezco. Nunca he matado a nadie, es verdad, pero ha sido por falta de coraje o de
tiempo, y no por falta de ganas. No voy a misa los domingos, ni en fiestas de guardar. He codiciado a casi todas las mujeres de mis prójimos, salvo a las feas, y por tanto he violado, al menos en intención, la propiedad privada que Dios en persona sacralizó en las tablas de Moisés: No codiciarás a la mujer de tu prójimo, ni a su toro, ni a su asno.
Y por si fuera poco, con premeditación y alevosía he cometido el acto del amor sin el noble propósito de reproducir la mano de obra. Yo bien sé que el pecado carnal está mal visto en el alto cielo; pero sospecho que Dios condena lo que ignora.


Teologia/1, Eduardo Galeano, El Libro de los Abrazos, 1991

31 de julio de 2010

"Las Cifras y El Principito"



"[...]A los mayores les gustan las cifras. Cuando se les habla de un nuevo amigo, jamás preguntan sobre lo esencial del mismo.
Nunca se les ocurre preguntar: ¿Qué tono tiene su voz? ¿Qué juegos prefiere? ¿Le gusta coleccionar mariposas?
 Pero en cambio preguntan: ¿Qué edad tiene? ¿Cuántos hermanos? ¿Cuánto pesa? ¿Cuánto gana su padre?" Solamente con estos detalles creen conocerle."


"[...]Conozco un planeta en el que vive un señor muy colorado. Nunca ha olido una flor. Nunca ha contemplado una estrella. Nunca ha amado a nadie. Nunca ha hecho otra cosa que sumas. Se pasa el día diciendo, como tú: "¡Soy un hombre serio! ¡Soy un hombre serio!", lo que le hace hincharse de orgullo. Pero eso no es un hombre, ¡es un hongo!."


Fragmentos del libro "El Principito", de Saint Exupery

25 de julio de 2010

"Patagonia"



Patagonia, Patagonia,
tierra de ángeles sufridos,
ayer te hirieron las balas,
hoy te hieren los olvidos.

Patagonia, Patagonia,
destinada al sacrificio,
por los que miran de lejos,
como ha indefinido sitio.

Que destino puede darte,
quien no asume tu destino,
quien tiene rota la parte,
de pensar en argentino.

Patagonia, Patagonia,
embarazada de mitos,
que se mezclan con el viento
y el aliento de tus hijos.

Patagonia. Tierra santa,
porque Dios así lo quiso,
después que el séptimo día,
bajo a beber en tus ríos.

Patagonia, Patagonia,
tierra de ángeles sufridos,
ayer te hirieron las balas,
hoy te hieren los olvidos.


Patagonia, Jose Larralde

9 de julio de 2010

"La Dependencia"



"Casi cinco siglos de destrucción sistemática y de obliteración cultural han contribuido a la desaparición de tumbas, centros religiosos, poblados y también a la extinción de las artes. No hay excusa para quienes pudieron desde sus lugares tratar de frenar ese proceso de involución cultural, no hay excusa porque vastas generaciones hemos crecido en la equivocada creencia que nuestros indios eran seres bárbaros y sin inteligencia alguna.
    Pero la verdad aflora siempre y allí está para reafirmar su alto valor estético algunas muestras del arte cerámico, de la escultura en piedra y los tejidos precolombinos que desde el silencio nos golpean con su callada y misteriosa belleza.
    ¿Qué hubiéramos sido, si hubiéramos podido ser en toda nuestra plenitud? Podemos todavía, sin embargo, tratar de reconstruir desde las tinieblas la historia de los pueblos de los que ni siquiera sus huesos han sido respetados."
 
 Texto 7 de "Taki Ongoy", Victor Heredia


"Se violan los derechos humanos, se roban nuestros recursos, nuestros conocimientos, se burlan de nosotros, dividiéndonos. Forman naciones por encima de nosotros, pusieron líneas divisorias y nos separaron. Si algo hay que globalizar debe ser la rebeldía de nuestros pueblos, la esperanza. Somos naciones con cultura, identidad, recursos, pero sin Estado."
 
Enlace Continental de Mujeres Indígenas, 2004 sacado de
http://www.ecoportal.net/Contenido/Temas_Especiales/Pueblos_Indigenas/La_Matria_Mapuche_y_el_Patriarcado_Occidental

Que tengan independencia algun día, la que tenían hace 520 años.

8 de julio de 2010

"Esperando Nacer"


"Tengo el corazón abierto
todo el mundo puede ver un camino para correr
tengo el alma en un desierto
todo el mundo puede ser un camino para crecer.
 

Todo el mundo dice que mi amor es en vano
y que llevo siglos esperando nacer
esperando nacer.
Yo te he visto en el pasado
con tu cara de jarrón y tu mundo hecho de clisés

que esperás ahí al costado del camino
no escuchaste esta canción
todo el mundo te quiere ver.

Tengo la esperanza de encontrar un sonido
y un amor tan grande que te pueda envolver
[...]
Te imaginas el lamento
de la gente y su manual de las cosas que nunca fueron
y el olor de los jazmines viejos
y la angustia sensación de que el tiempo se echó a perder.

Soy un solitario transmitiendo un mensaje
escribiendo frases para poder creer.

Esperando nacer,
Esperando nacer,
Esperando nacer,
Esperando nacer."

Esperando Nacer, Seru Giran

Para vos, Meu.

7 de julio de 2010

"Declaraciones"



"Tengo los muertos todos aquí
¿Quién quiere que se los muestre?

Unos hincados, otros de pie
Todos muertos para siempre
Elija usted en cual de todas ellas
Se puso a pensar.

Tengo los llantos todos aqui, cómo una llovizna fría
Cuál es la mueca que él le dirá
La de su espectro, la mía
Elija usted en cual de éstas muertes
Se puso a llorar

Yo crecí con sonrisas de casa

Cielos claros y verde el jardín
Y qué estoy haciendo
Acá en esta calle con hambre
¿Cuántas veces tendré que morir para ser siempre yo?


Y no ese, que duerme tranquilo

después de asesinar sin saber
Y ríe en su casa
Con el cuerpo limpio de muerte so loco
su propia muerte pequeña, tibia;
En su espalda

Bailen las viudas, vuelen los velos negros

Al infinito
Caigan las balas sanas aquí
que las sombras se hagan gritos.
Algo anda mal señor
¿Qué es eso rojo en su pantalón?
"



"El show de los muertos", Canción de Sui Generis

6 de julio de 2010

Amor=Rebelión



"El amor para mi es rebelarse ante la situación general.
En sociedades como la nuestra e incluso en las extranjeras, la gente trabaja sin parar.
Son como piezas de una máquina.
Creo que solo el amor puede sacarles de ese estado.
Es la rebelión, te sientes vivo. Es la vida en si misma"


El amor segun una egipcia, material sacado de "6 mil millones de otros" del canal Encuentro.

25 de junio de 2010

"Las dos ciudades"



"Es muy duro ser pobre en la Patagonia. Es duro ser pobre en todos lados. Pero imagínense ustedes vivir sin gas, sin agua y sin cloacas en ciudades donde en otoño llueve durante tres meses seguidos y en invierno hace 10 grados bajo cero y se acumulan 40 cm de nieve y hielo. Vivir en casillas de madera y chapa, calefaccionándose con leña, siempre robada o conseguida de manera furtiva, o quemando lo que uno encuentre, en lo alto de la meseta (los barrios pobres están siempre en los lugares más altos y más inhóspitos de la meseta), en una región famosa por su viento de más de ochenta kilómetros por hora. Imagínense vivir a kilómetros de los centros urbanos, en un lugar en el que el colectivo pasa a horarios impredecibles, y donde hay que esperar cuarenta minutos debajo de la lluvia o la nevisca.


En los barrios de casillas de las ciudades patagónicas (que tienen nombres como “El Cañadón de las Cabras”, “El Buenos Aires Chico” o “Toma 15”) hay, cada invierno, decenas de muertes por monóxido de carbono e incendios, ya que la leña o el carbón se queman, en general, en tachos o braseros.[...]

Ahora, si es duro ser pobre en la Patagonia, es aún más duro ser pobre en Bariloche.
Porque Bariloche no es una ciudad, sino dos. La geografía misma organiza esta doble identidad: de un lado del cerro, hacia el lago, está el Bajo. Del otro lado, hacia atrás, hacia la meseta, está el Alto.

El Bajo es una ciudad rica, dedicada al turismo y al ski y llena de camionetas cuatro por cuatro. La ciudad del centro, el Bajo, se imagina a sí misma suiza o alemana. Es una ciudad que organiza su famoso desfile de “colectividades extranjeras”, pero que en realidad es el desfile de los descendientes de alemanes, austríacos y suizos, ya que no desfilan ni los descendientes de chilenos ni los miles de bolivianos que ahora viven allí. Es una ciudad en donde el Ejército y la Iglesia tienen todavía una gran presencia. Es la ciudad en donde hubo una marcha de vecinos para pedir que no extraditaran a Erich Priebke.

El Alto, del otro lado de la cadena de cerros que le da a Bariloche su espectacular vista, no tiene nada de eso. No tiene asfalto, no tiene gas, no tiene cloacas y no tiene casi transporte público. No tiene vista al Nahuel Huapi, ni a ningún otro lago. Tiene, o tenía hasta hace poco, el desempleo más alto de la provincia de Río Negro. No tiene hospital, no tiene basurero. Tiene mucha población joven, altas tasas de delito y muchos homicidios, varios de ellos a manos policiales.

Gracias al cerro que los oculta, los habitantes del Bajo no sólo no comparten la ciudad con los del Alto, sino que ni siquiera los ven. Con sólo no pasar nunca “del otro lado”, es perfectamente posible hacer como que los del Alto no existen.

Salvo, como me dijo una barilochense, que un día los del Alto “bajen”. Que bajen para matar o robar. Que bajen para alterar el equilibrio natural de la ciudad que, en realidad, son dos.
Casi el único contacto que tienen las dos ciudades entre sí es, la mayoría de las veces, la ocasión de un delito o un hecho de violencia. (Y el trabajo en servicios, claro está. Según leí, uno de los adolescentes asesinados trabajaba en las cocinas del Hotel Llao Llao, emblema de la cultura del lujo no ya nacional, sino mundial. Lo esperable, sin embargo, es que luego de la jornada de trabajo se produzca el retorno a los barrios del Alto sin más.)

El manejo de la aduana de frontera, simbólica y real, entre el Bajo y el Alto, queda obviamente a cargo de la policía de la provincia de Río Negro. Una policía cuyo principal rol, a ojos de la comunidad, es asegurar que Alto y Bajo no se crucen.
Una policía cuyo lema es “soporta y abstente”. Una policía que está, como casi todas las policías provinciales de nuestro país, autonomizada del poder político, salvo cuando éste, por afinidad electiva, ordena reprimir. Una policía que tiene antecedentes de casos muy similares en Viedma y otras ciudades.

Y así murieron tres personas, dos de ellas adolescentes, bajo balas policiales.
Y, como no son de la ciudad del Bajo, sino de la ciudad del Alto, esas muertes tienen otro precio. Un precio, digamos, más bien bajo.
Quedan de esta situación tres interrogantes.

Primero, cómo puede superarse una situación de fragmentación social tan intensa. [....] En estos días hubo en Bariloche no una, sino dos marchas en apoyo a la policía provincial y en reclamo de seguridad, cuando aquí de lo que hablamos es de ejecuciones sumarias. Esto habla de una comunidad que no reconoce a los asesinados como hijos propios, que no se da a sí misma ni siquiera un momento de duelo, que se abroquela en las mismas posiciones. Que lo único que pide es que reconstruya la frontera entre las dos ciudades, volver al orden natural que no debería haberse roto.

El segundo tiene que ver con el silencio atroz de la política. El gobernador radical Saiz pidió “no politizar la tragedia” y no dijo nada más. Hasta ahora, sólo anunció el traslado de una comisaría. No dijo nada de qué pasará con los responsables, ni anunció reformas en una policía que tiene un historial horroroso. Tampoco ha dicho nada sobre este caso el gobierno nacional, aliado del gobernador. Obviamente, este silencio disminuye las posibilidades de darle una salida negociada y productiva a la situación.

El tercero es el silencio de los diarios provinciales y nacionales. El principal diario rionegrino sólo le da voz al temor de comerciantes del Bajo a que “vuelvan a bajar” los del Alto. Pero otros diarios, de perfil más progresista, incluyendo a Página/12, trataron estas muertes de manera anecdótica o marginal. Esto habla, según creo, del default ideológico del progresismo con respecto al tema de la seguridad ciudadana, y de la urgencia de construir una agenda y un discurso progresista acerca de la demanda de seguridad y de sus políticas públicas que vaya más allá de un discurso académico que vincula pobreza con delito. No alcanza con mostrar que las tasas de criminalidad han bajado en los últimos años. No alcanza con denunciar la “sensación mediática” de inseguridad. Los gobiernos progresistas necesitan descubrir qué hacer con la demanda ciudadana de seguridad, qué hacer para subsumir las fuerzas de seguridad al poder civil, y qué hacer para bajar las tasas de delito de manera a la vez efectiva y respetuosa de los derechos humanos. Mientras estas políticas públicas y estos discursos no existan, la seguridad seguirá siendo el puntal de una derecha cultural que naturaliza y legitima el uso de las fuerzas de seguridad como garantes y sostenedores de la dominación represiva de amplios sectores sociales."

 María Esperanza Casullo, politóloga 


Muy bueno.